Quince de febrero.

Querido tu:

No importa donde quiera ir a parar, siempre acabo en ti, en tu pensamiento, en nosotros. 
Mire donde mire encuentro tus ojos buscando mi reconocimiento, mi mirada.
Vaya donde vaya, escucho tus pasos siguiéndome, detrás de mi, siempre.

Fuera la tempestad, y dentro el mar embravecido. 
Tus brazos siempre acaban siendo el hogar en el que me quiero perder, y en el que me quiero encontrar.
De madrugada un beso, un puede que sí. Al amanecer un recuerdo y un adiós, un puede que no.
Pero no importa cómo acabemos, siempre llegamos al mismo lugar.
A ese lugar ficticio que son nuestros abrazos, nuestros labios, bailando al mismo compás.

Hay momentos en los que no se dónde estás, en qué brazos podrías estar. 
Pienso en ti, y en esos pasos que ya no oigo tras de mi. En esos pasos que se, que espero, que en algún momento volveré a escuchar.

Eres el peor recuerdo que pueda tener, y al mismo tiempo el mejor que nunca tendré.
Eres el pasado del que quiero escapar, y el futuro al que quiero llegar.
Eres, eras y algún día serás.

Esta noche no estás.
Cualquier bar, cualquier esquina te acogerá.
Mientras tanto en mi soledad, agonizo, te espero, escucho, sueño e imagino.
Imagino que estarás buscando el camino que te lleve de vuelta al rastro que mis pasos siempre dejan atrás.
Escucho cualquier paso, cualquier movimiento que se produzca en la calle. Esperando escuchar, entender, el característico silencio que siempre te acompaña.

Para mí, amor, es esperanza. Esperanza de que algún día me agarraré a tus abrazos y no te dejaré marchar. 
Esperanza de un quiero más, de un sí certero; esperanza de no más quizás, de que los puede se queden atrás.

Tu, que me has robado el corazón, la razón de ser, y no me lo quieres devolver.
Sueño con ese día. Con el día en el que sea completamente tuya. En el día en que por fin seré completamente mía. 

La noche se hace corta, la espera amarga. El día llega demasiado pronto, con él la vuelta a una realidad de la que solo quiero huir, escapar. 


Escapar.
Escaparnos. Pero tu no estás.
Entonces sueño, espero, muero.





Comentarios

Entradas populares de este blog

partes de mi

El té de Celina

Invierno sin ti.