Preguntas.

¿Por qué? Una pregunta que me ronda día sí, día también desde que tú desapareciste de mi vida.  Me dijeron que una persona no se iba a no ser que tú quisieras que se fuera, a no ser que tú quisieras olvidarla, a no ser que tú hicieras que se esfumara.
Esa es la peor pregunta que se puede hacer uno mismo. ¿Por qué dejé que se fuera? ¿Por qué permití que llegáramos a esta situación?

Lo mejor de todo esto, es que no sabes la verdad. Me encierro en mi caja de pandora, esperando que a nadie se le ocurra destapar los secretos que hay en ella. Pero tú, sin abrirla, ya los sabes, porque los ves. Eres capaz de ver donde hay, donde no hay palabras.
La verdad es que lo peor de esto no es lo que has hecho, lo que has dicho, o lo que yo hice. Lo peor es que ni yo misma se lo que quiero.

Si me encierro en mi misma es para dejar de lado este dolor. He aprendido, a base de caídas, a saber cómo prevenirlas. No quiero volver a levantar, porque eso ya lo he hecho demasiadas veces. Quiero evitar más caídas, quiero evitar más dolor.

¿Por qué? Quién lo sabe.

Pensé que tú, precisamente tú, conocerías esta faceta mía mejor que cualquier persona. Lo pensaba.
Lo sigo pensando.

¿Por qué?

He dado demasiadas oportunidades, para que tú, para que yo, luchemos. Luchemos por lo que éramos, y por lo que podíamos llegar a ser.
Se han dejado pasar, oportunidades que nunca se cogen, que no se aprovechan. Es lo que más duele.

¿Por qué? ¿Por qué no luchaste por mí? ¿Por qué no sacaste la maquinaria pesada por nosotros?
Me lo pregunto todos los días.

Y ahora...  ya no sé si es demasiado tarde, demasiado tarde como para intentarlo siquiera.  No sé lo que quiero, porque he vivido tanto tiempo con la sensación de falta, que ya no sé si falta algo de verdad o si es un simple espejismo. Tampoco sé si quiero a saberlo.

Una vez que se sale de un punto siempre se avanza, pero existe la remota posibilidad de llegar al mismo sitio desde el que empezaste, ¿quiero empezar de nuevo? Lo que no quiero es regresar aquí, a este momento, a esta situación. No lo soportaría una vez más.

Dime, ahora...

¿ahora, qué?

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