Mentiras

Volvemos a vernos una vez más. 
Espero comentarios, las críticas siempre son recibidas. 
GRACIAS POR LEER.

***




A veces miento.
Me asombra la facilidad con la que lo hago.
Un simple bien, cuando te preguntan "¿qué tal?", puede no notarse, quizás esa persona que te lo preguntó no lo note, pero yo, lo noto. 
Siento como ese bien no es bien, como es todo lo contrario.

Me abruma la facilidad con la que puedo soltar una mentira piadosa, una mentira pequeña, tan insignificante un momento, tan significativa al segundo siguiente. 
Ese bien me persigue a lo largo del día, me acosa por la noche, se cuela entre mis frágiles sueños, los convierte en pesadillas. 

Una mentira, un pequeño grano de arena que conforma una muralla.
Mentiras que ya no puedo echar atrás, mentiras que salen de mi boca disparadas como si fueran verdades. 

Me asombra la facilidad que tiene la gente para creerme, para querer creerme.
Porque lo se, se que ellos lo saben, al fin y al cabo; todos lo sabemos. 
No somos nadie, somos mentiras, camufladas en algunas verdades. 

Mentiras que asoman entre mis labios, que se escapan, se me acercan al oído y me susurran, las quiero creer, se que son falsas, mentiras que me espantan, mentiras que se convierten en un peso mayor, mentiras que ya no puedes volver verdades.

Siento el peso de todas esas mentiras en mi espalda, conmigo; siempre conmigo, siempre sobre mi espalda, siempre en mi conciencia.

Ese bien, que es un "no puedo", un "estoy agobiada", un "me consumo", no se adónde voy, ese bien que quiero ser, esa felicidad camuflada que creo ser

Esa mentira que no sabes de donde salió, ese susurro que se convierte en un "te quiero" sin corazón, en un "te quiero" sin sentimiento. 

Esa mentira que no te ayuda, que te consume, que te agobia, que te lleva al centro del laberinto, sin direcciones, sin pistas, sin salidas de emergencia.

El laberinto al que todos hemos entrado, del que pocos hemos salido. 

Mentiras y verdades que se confunden, verdades que ya no sabes si son mentira, mentiras que no sabes si realmente son verdades.

¿Dónde estoy?, ¿a dónde quiero llegar?
¿Cuál es mi sitio?
¿Dejo de mentir?, ¿miento un poco más?

¿Cómo salgo de ese laberinto del que solo quiero escapar?

No hay atajos, pocas salidas,
Pocas verdades que te lleven al principio, pocas mentiras que te lleven al camino fácil, pocas palabras, sean mentira, sean verdad, que te lleven al final. 
Atrapada, en tus mentiras, en mis mentiras.

Me sorprende la facilidad con la que miento, me sorprende la facilidad con la que me creo las mentiras, no las veo, deseo sentirlas, pero de tus labios me las creo. 

Besos con sabor amargo, entre mentiras de papel, frágiles, volátiles. 
Las mentiras se las lleva el viento, pero están, se quedan escritas en algún lugar. ¿Quién las encuentra?, ¿dónde están?, ¿quién las cree?, ¿quién las creerá?


Mentiras de tus labios, finos como dagas, un lugar acertado para mentir, para herir a alguien con palabras. 
Mentiras de mis ojos, reacios a creer, pero que se deshacen en tus labios. 

Me asombra la facilidad con la que miento. La facilidad que tengo para mentir a personas que quiero, a personas que se supone que debería creer, que debería querer. 

Me inquieta la facilidad que tengo para engañar a mi corazón, la facilidad con la que me sumerjo en ese mar de mentiras del que pocas veces salgo, y las pocas veces que puedo respirar a penas me sirven para sobrevivir

Me asusta la rapidez con la que crecen mis mentiras, me engullen, me atrapan, y siento que ya no puedo salir de ellas, escapar, emerger. 

¿Quién sabe qué es mentira y qué verdad? 

A veces miento, a veces creo decir la verdad, a veces la digo, parece mentira, pero jamás lo será. 


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